Aprender guitarra no es fácil (y quien te diga lo contrario te quiere vender algo)
Publicado en Julio 19 2016

Aprender guitarra no es fácil (y quien te diga lo contrario te quiere vender algo)

Te duele la yema de los dedos. Tu acorde de Fa con cejilla suena como si estuvieras estrangulando a un gato. Y lo peor de todo: llevas dos semanas intentando tocar “esa canción fácil” que viste en YouTube y todavía no te sale.

Bienvenido a la realidad.

Si llegaste aquí buscando “el truco secreto para tocar como Hendrix en 7 días”, cierra esta pestaña. Vete. No te queremos aquí. Ve a comprarle el curso a ese gurú de Instagram que promete magia.

Pero si estás dispuesto a leer la verdad cruda, sangrienta y honesta sobre lo que realmente significa aprender a tocar guitarra, quédate. Porque te voy a ahorrar años de frustración explicándote por qué casi todo el mundo renuncia antes de los 6 meses.

La gran mentira del “Aprende fácil y rápido”

La industria musical vive de venderte sueños. Te venden la imagen del rockstar en el escenario, las luces, la fama. No te venden las 5,000 horas de práctica solitaria, repetitiva y aburrida que se necesitaron para llegar ahí.

Aprender guitarra no es “divertido” al principio. Es biomecánicamente antinatural.

  1. Tus manos no están diseñadas para esto: Estás pidiendo a tus dedos que hagan contorsiones que nunca han hecho.
  2. Tu cerebro se va a resistir: Coordinar la mano derecha (ritmo) y la izquierda (melodía) es una pesadilla cognitiva al principio.
  3. El dolor es real: Literalmente tienes que destruir las terminaciones nerviosas de tus dedos para desarrollar callos.

Si alguien te dice que “es fácil”, te está mintiendo o quiere tu dinero.

El Roadmap de la Muerte (y cómo sobrevivir)

La mayoría de la gente renuncia en el “Valle de la Decepción”. Aquí es donde mueren los sueños. Vamos a mapearlo para que sepas qué esperar.

Fase 1: La Tortura (Mes 1-3)

Aquí es donde el 90% abandona. Tus dedos duelen, te sientes torpe y suenas horrible.

  • Tu misión: Sobrevivir. No busques sonar bien, busca construir callos.
  • La trampa: Intentar tocar solos rápidos sin saber poner un acorde.
  • La solución: Olvida los solos. Enfócate en los Acordes de Vaquero (C, G, D, Em). Si no sabes qué son o cómo leerlos, deja de adivinar y lee nuestra guía sobre Cifrado Americano. Es la base de todo.

Fase 2: El Valle de la Incomodidad (Mes 3-6)

Ya no te duelen tanto los dedos, pero ahora te das cuenta de lo mal que suenas. Tienes “buen gusto” pero “mala técnica”. Esta brecha es frustrante.

  • El problema: Tus cambios de acordes son lentos. Hay pausas eternas entre un Sol y un Do.
  • La solución: Práctica deliberada. No se trata de “tocar canciones”, se trata de entrenar movimientos. Si sientes que te estancas, es porque estás “tocando”, no “practicando”. Lee esto inmediatamente: Cómo practicar guitarra de verdad y dejar de perder el tiempo.

Fase 3: El falso “Ya sé tocar” (Mes 6-12)

Sabes tres canciones de Oasis y una de Nirvana. Crees que eres dios.

  • La realidad: Eres un “guitarrista de fogata” promedio.
  • El peligro: Aquí es donde se crean los vicios técnicos que te perseguirán por años. Posturas incorrectas, vicios de muñeca.
  • La corrección: Necesitas feedback. Un profesor, un mentor, o al menos grabarte y criticarte brutalmente. Si estás en Bogotá y quieres que alguien te corrija la postura antes de que te lesiones, revisa estas 3 alternativas para tomar clases.

Herramientas: No seas un cavernícola

Vivimos en la era dorada del aprendizaje. No tienes excusa para aprender solo con un libro polvoriento.

  • Tecnología: Hay aplicaciones que escuchan lo que tocas y te dicen si estás desafinado o fuera de tiempo. Usarlas no es hacer trampa, es ser inteligente. Aquí tienes las 10 apps imprescindibles que deberías tener instaladas ya.
  • Teoría (La medicina amarga): “No quiero aprender teoría, quiero tocar con el alma”. Felicidades, sonarás igual de mal pero con “alma”. Entender qué estás tocando te ahorra tiempo. Empieza por entender cómo funcionan los acordes y las notas para que dejes de poner los dedos al azar.

La excusa de la edad (El mito final)

“Es que ya estoy muy viejo, debí empezar a los 8 años”.

Basura.

Esa es tu inseguridad hablando, buscando una salida fácil para no intentarlo. Los adultos tienen algo que los niños no tienen: capacidad de enfoque y disciplina (bueno, algunos).

Si estás usando tu edad como escudo para no fracasar, lee esto y cállate la boca: ¿Cuál es la edad ideal para aprender?. Spoiler: Es hoy.

Conclusión: ¿Vas a tocar o vas a llorar?

La guitarra no le debe nada a nadie. No le importa tu pasión, ni tus sueños. Solo responde a las horas que le pones.

Va a ser difícil. Te vas a frustrar. Vas a querer romper la guitarra contra la pared (no lo hagas, son caras). Pero el día que logres que ese acorde suene limpio, o que esa progresión fluya sin pensar… esa dopamina no te la da nada más en el mundo.

Deja de buscar atajos. El camino es el atajo.

Ahora, levántate y ve a practicar.