Cómo afinar tu guitarra: la guía definitiva para dejar de sonar horrible
Escrito por Andrés Ospina (yo)
Publicado en Mayo 11 2023

Cómo afinar tu guitarra: la guía definitiva para dejar de sonar horrible

¿Te ha pasado que tocas un acorde y suena como si estuvieras estrangulando a un gato callejero?

No es que seas un inútil (bueno, quizás un poco todavía), es que tu guitarra está desafinada. Y tocar así es el pecado capital número uno de cualquier músico. Puedes ser el guitarrista más rápido del oeste, pero si tu instrumento no está afinado, sonarás a basura. Punto.

Esta no es otra guía corporativa y aburrida con frases de “la música es el lenguaje del alma”. Esto es un manual de supervivencia. Aquí vas a aprender a afinar tu guitarra de verdad, sin excusas, para que dejes de torturar a tus vecinos y empieces a sonar como alguien que respeta su instrumento.

La cruda realidad: por qué tu afinación apesta

La mayoría de los principiantes (y algunos que llevan años tocando) creen que afinar es girar las clavijas hasta que la lucecita se ponga verde. Error.

Afinar es entender la tensión, la física de las cuerdas y, sobre todo, entrenar tu maldito oído. Si dependes al 100% de una maquinita, el día que te quedes sin batería vas a hacer el ridículo.

Las notas al aire (o el mapa del tesoro)

Antes de tocar nada, métete esto en la cabeza. Las cuerdas de tu guitarra, de la más gorda (sexta) a la más delgada (primera), tienen nombres y apellidos. Si no te sabes esto, apaga y vámonos.

  1. 6ª Cuerda (La gorda): Mi (E) - El tono más grave. La base de todo.
  2. 5ª Cuerda: La (A)
  3. 4ª Cuerda: Re (D)
  4. 3ª Cuerda: Sol (G)
  5. 2ª Cuerda: Si (B)
  6. 1ª Cuerda (La fina): Mi (e) - El mismo tono que la sexta, pero dos octavas más agudo.

Regla mnemotécnica para vagos: “El Amigo De Gustavo Bebe Espuma”. O invéntate una mejor, me da igual, pero apréndetelas.


Método 1: el afinador electrónico (para cuando quieres ir a lo seguro)

No te hagas el héroe. Si tienes un afinador, úsalo. Es la forma más rápida de no sonar horrible.

Tipos de cacharros que funcionan

  • Afinadores de pinza (Clip-on): Se enganchan en la pala. Captan la vibración, no el sonido. Perfectos para cuando el batería está haciendo ruido de fondo.
  • Apps de móvil: GuitarTuna y similares. Funcionan con el micrófono. Son útiles en casa, pero una pesadilla en un bar ruidoso.
  • Pedales: Si vas a tocar en vivo, necesitas uno. Cortan la señal para que nadie te escuche afinar (porque a nadie le importa escucharte afinar).

El error que comete el 90% de la gente

Aquí viene la verdad incómoda: Probablemente estás usando mal el afinador.

Si la aguja dice que estás bajo (bemol), aprietas la clavija. Bien.

Pero si dice que estás alto (sostenido), no te limites a aflojar hasta llegar al centro.

La regla de oro: Siempre afina hacia arriba.

Si te pasas de agudo, baja la cuerda por debajo de la nota correcta y vuelve a subir. ¿Por qué? Porque el engranaje de la clavija tiene una holgura mecánica. Si solo aflojas, la cuerda se soltará con el primer rasgueo fuerte y volverás a estar desafinado en tres segundos. Tensa siempre contra el engranaje.


Método 2: el quinto traste (entrena tu oído o muere en el intento)

¿Se te acabó la pila? ¿Dejaste el móvil en el taxi? Bienvenido a la vieja escuela. Este método usa la relatividad. Si la sexta cuerda está bien (o al menos suena decente), puedes afinar el resto basándote en ella.

El procedimiento paso a paso

  1. Afinar la 6ª cuerda: Necesitas una referencia. Un piano, otro guitarrista que sí sea responsable, o el tono de marcado del teléfono (que suele ser un La, pero bueno, busca un Mi). Asumamos que tu sexta cuerda es un Mi.
  2. La 5ª cuerda: Pisa la 6ª cuerda en el 5º traste. Ese sonido es un La. Toca la 5ª cuerda al aire. Deben sonar idénticas. Si la 5ª suena más grave, aprieta. Si suena más aguda (wah-wah rápido), afloja.
  3. La 4ª cuerda: Pisa la 5ª cuerda en el 5º traste. Ese es un Re. Iguala la 4ª cuerda al aire con ese sonido.
  4. La 3ª cuerda: Pisa la 4ª cuerda en el 5º traste. Ese es un Sol. Iguala la 3ª cuerda al aire.
  5. La 2ª cuerda (LA EXCEPCIÓN): Aquí es donde todo el mundo la caga. Para afinar la 2ª cuerda (Si), tienes que pisar la 3ª cuerda en el 4º traste. Repito: CUARTO TRASTE. No el quinto. No seas ese tipo.
  6. La 1ª cuerda: Vuelve a la normalidad. Pisa la 2ª cuerda en el 5º traste para obtener un Mi. Iguala la 1ª cuerda al aire.

Pro-tip: Cuando tocas las dos notas a la vez, escucha los “batidos”. Si las ondas sonoras chocan y hacen un sonido oscilante (wobble-wobble), estás desafinado. Cuando el sonido se vuelve plano y constante, estás en el punto dulce.


Método 3: armónicos (para dártelas de pro)

Este método es más preciso porque los armónicos tienen un sonido más puro y cristalino, lo que hace más fácil detectar esos “batidos” de frecuencia. Además, te ves genial haciéndolo.

  1. Toca el armónico natural en el 5º traste de la 6ª cuerda.
  2. Toca el armónico natural en el 7º traste de la 5ª cuerda.
  3. Deben sonar exactamente igual. Ajusta la 5ª cuerda hasta que los batidos desaparezcan.
  4. Repite bajando por las cuerdas (5º traste de la cuerda superior = 7º traste de la inferior).
  5. La maldita 2ª cuerda otra vez: Este truco no funciona igual para la 2ª y 3ª cuerda debido al intervalo de tercera mayor. Ahí te toca usar el oído o el método del traste.

¿Por qué demonios se desafina mi guitarra?

Acabas de afinar y a los dos minutos suena mal otra vez. Antes de que culpes al universo o a la mala suerte, revisa esto:

1. Cuerdas viejas

Si tus cuerdas tienen más óxido que el Titanic, no van a mantener la afinación. El metal se fatiga, pierde elasticidad y suena opaco. Cámbialas. No seas tacaño. Un juego de cuerdas nuevo es la inversión más barata para mejorar tu sonido.

2. No estiraste las cuerdas nuevas

Cuando pones cuerdas nuevas, se “asientan”. Si no las estiras manualmente, se estirarán mientras tocas y te dejarán tirado en medio de tu solo.

Solución: Pon la cuerda, afínala, tira de ella con los dedos (con fuerza pero sin ser un animal), y vuelve a afinar. Repite hasta que deje de bajar de tono.

3. Cambios de temperatura

La madera se mueve. El metal se expande y contrae. Si sacas la guitarra de un coche helado y te subes a un escenario con focos calientes, tu afinación se va a ir al carajo. Deja que el instrumento se aclimate antes de afinar.

4. La cejuela (The Nut) es basura

Si escuchas un “ping” metálico cuando afinas, es que la cuerda se está atascando en la ranura de la cejuela. No es que la clavija esté mal, es fricción.

Solución rápida: Pinta la ranura con un lápiz de grafito (sí, un lápiz normal). El grafito lubrica y la cuerda deslizará suave.

5. Mala entonación (Quintaje)

Si la guitarra está afinada al aire pero suena horrible cuando tocas en el traste 12 o haces acordes agudos, tu guitarra está “mentirosa” (desquintada).

Esto significa que la distancia entre la cejuela y el puente no es la correcta para el grosor de cuerda que usas. Necesitas ajustar las selletas del puente. Si no sabes hacerlo, llévasela a un luthier. No toques los tornillos si no sabes qué hacen.


Verdades incómodas sobre la afinación alternativa

Sí, Drop D suena muy metal. Open G es genial para los Stones. Pero si eres principiante, no te compliques la vida todavía.

Cambiar de afinación constantemente desestabiliza el mástil y las cuerdas. Si vas a tocar Slipknot, ten una guitarra ajustada para eso. Si vas a tocar pop, usa la estándar. Querer hacer todo con una sola guitarra barata es receta para el desastre y la frustración.


Conclusión: deja de ser perezoso

Afinar no es un trámite opcional. Es parte de tocar. Hazlo cada vez que agarres la guitarra. Hazlo entre canciones. Hazlo si sientes que algo suena raro.

Tener un oído entrenado es lo que separa a los músicos de la gente que solo mueve los dedos. Así que deja de buscar excusas, agarra tu guitarra, y asegúrate de que esa Mi grave suene como un cañón y no como una goma elástica floja.

Ahora, ve y haz ruido (pero ruido afinado).